Laberintos difíciles para imprimir
86 laberintos que empiezan donde se queda la hoja difícil de siempre: tres escalones por encima de difícil, un nivel extremo por encima de experto, hojas compactas con dos o cuatro tableros y versiones en tamaño carta.
Laberintos difíciles de 26 por 34, el conjunto original
Veinticinco tableros de 884 casillas, uno por hoja A4 y con casillas de casi 7 mm, tallados como todos los laberintos del sitio: pasillos que corren un buen trecho antes de bifurcarse, así que meterse por donde no toca cuesta distancia de verdad antes de que se cierre. Cada tablero lleva entre 81 y 102 callejones sin salida, y la ficha de abajo dice la cuenta exacta y la longitud exacta del recorrido medidas en ese tablero, no una palabra de nivel. Este es el conjunto que busca casi todo el que llega, y todos los grupos siguientes son un paso hacia un lado o hacia otro.
Complicado, muy difícil y avanzado: tres escalones por encima de difícil
Difícil y experto eran los dos únicos niveles de esta página, y el salto entre ellos casi duplica el tablero. Estos tres se meten en ese hueco, y cada uno cambia algo de verdad en vez de cambiar el título. Complicado es 28 por 37, o sea 1.036 casillas frente a 884, con 106 a 114 callejones sin salida. Muy difícil es 31 por 41, 1.271 casillas y de 120 a 137 callejones. Avanzado es el raro, y a propósito: 33 por 44, pero tallado con mucha ramificación, lo que deja entre 280 y 294 callejones sin salida, más o menos una casilla de cada cinco donde los demás van a una de cada diez. El camino de un tablero avanzado es más corto y te encuentras una bifurcación cada pocos pasos, así que es otra forma de ser difícil, no más de lo mismo. Elige avanzado si lo que te gusta es equivocarte a menudo y barato, y muy difícil si prefieres equivocarte poco y caro.
Laberintos de nivel experto, 34 por 45
Veinticinco tableros de 1.530 casillas con casillas de unos 5,3 mm, que fue el laberinto más grande que imprimía este sitio desde el primer día hasta que salió el grupo siguiente. Los callejones sin salida van de 144 a 170 y el camino correcto llega a varios cientos de pasos. Si las hojas de 26 por 34 caen sin pelear demasiado, este es el tamaño honesto que viene después, y sigue estando dentro de lo que aguantan una impresora de casa y un lápiz normal.
Laberintos extremos e imposibles, el nivel por encima de experto
Este es el grupo que describe la gente cuando se pone a buscar el laberinto más difícil del mundo, y aquí no existía hasta ahora. Un tablero extremo es de 44 por 58, o sea 2.552 casillas, un 67 por ciento más que una hoja experta, impreso a 4,09 mm por casilla y con entre 243 y 273 callejones sin salida. Un tablero imposible es de 52 por 69, 3.588 casillas a 3,46 mm, con 348 a 368 callejones: la cuadrícula más densa que todavía sale limpia en una hoja A4 a tamaño completo, y el laberinto más grande del sitio. Los dos están tallados con pasillos largos en vez de mucha ramificación, que es lo que mantiene largo el camino correcto, y las paredes se dibujan más finas para acompañar a la casilla pequeña. Imprime estos al 100 por cien o a tamaño real, nunca ajustando a la página, y hazlos a lápiz.
Laberintos difíciles compactos: dos y cuatro tableros por hoja
Estas ocho hojas ahorran papel sin convertir los pasillos en rayas demasiado finas. Cuatro traen dos tableros de 34 por 22 uno debajo de otro, marcados con A y B, y tallados con mucha ramificación. Otras cuatro traen cuatro tableros de 16 por 21, de la A a la D, para partidas más cortas. Las casillas siguen imprimiéndose a 5 mm o más, donde cabe un bolígrafo normal, y nunca hay dos tableros iguales en la misma hoja: se comprueba antes de generar el archivo.
Versiones en tamaño carta, para no reescalar nada
Todas las demás hojas de aquí son A4, de 210 por 297 mm. Una hoja tamaño carta mide 215,9 por 279,4 mm, más corta y más ancha, así que un laberinto A4 enviado a una impresora en carta sale al 94 por ciento o pierde una franja por abajo, y el cuadro de impresión decide por su cuenta cuál de las dos. Estas seis están dibujadas sobre una hoja carta desde el principio y sus cuadrículas están proporcionadas a ella, 34 por 43 las difíciles y 46 por 58 las extremas, así que son laberintos propios y no los tableros A4 reimpresos más pequeños. Pon la escala al 100 por cien o en tamaño real y no hay nada más que tocar.
Qué hay en esta página
Ochenta y seis laberintos en seis grupos, cada uno en una hoja completa y con su solución al final del PDF, y sin registrarse en nada. Veinticinco son el tablero de 26 por 34 con el que abrió esta página y veinticinco son el de 34 por 45, nivel experto. Los otros treinta y seis se añadieron porque esos dos tamaños solos no respondían a lo que la gente pedía de verdad: tres escalones con nombre alrededor del hueco que hay entre ellos, un nivel extremo que se va bastante más allá de experto, hojas con dos o cuatro tableros y versiones dibujadas para papel tamaño carta.
¿Qué hace difícil de verdad a un laberinto?
Primero el tamaño: una cuadrícula más grande son más pasillos que leer y un camino más largo que seguir. Después la ramificación, que decide si equivocarse cuesta treinta pasos o tres. Lo demás, el dibujo, el adorno o la palabra impresa arriba, no cambia nada. Las dos cifras están en cada ficha.
La escalera de tamaños, con los números
El tablero es el mecanismo de este sitio, así que la escalera se cuenta en casillas y no en adjetivos. Los callejones sin salida se cuentan sobre cada tablero terminado, y siguen al tamaño lo bastante de cerca como para darlos por tramos:
- Difícil, 26 por 34. 884 casillas, de 81 a 102 callejones sin salida, pasillos de unos 6,9 mm.
- Complicado, 28 por 37. 1.036 casillas, de 106 a 114 callejones sin salida.
- Muy difícil, 31 por 41. 1.271 casillas, de 120 a 137 callejones sin salida.
- Experto, 34 por 45. 1.530 casillas, de 144 a 170 callejones sin salida.
- Extremo, 44 por 58. 2.552 casillas, de 243 a 273 callejones sin salida, pasillos de 4,1 mm.
- Imposible, 52 por 69. 3.588 casillas, de 348 a 368 callejones sin salida, pasillos de 3,5 mm. El tablero más grande que todavía sale limpio en una hoja.
La longitud del recorrido no está en esa lista a propósito. Cambia muchísimo de un tablero a otro: dos laberintos de 26 por 34 hechos igual midieron 175 pasos y 459 pasos, así que decir que un nivel siempre tiene el camino más largo que otro sería mentira la mitad de las veces. La cifra exacta del tablero que tienes delante está en su ficha, medida sobre ese tablero.
La ramificación, y por qué más bifurcaciones no es sin más más difícil
Las hojas avanzadas están talladas de otra manera, no simplemente más grandes. Un laberinto así es un árbol: se llega a todas las casillas y solo hay una forma de llegar a cada una. Eso deja fija la cantidad total de pasillo, de modo que si un tablero tiene muchas bifurcaciones también tiene muchos callejones cortos, y si tiene pocas bifurcaciones sus callejones son largos.
Un tablero avanzado deja una casilla de cada cinco en un callejón sin salida, donde el resto de la página va a una de cada diez. Te encuentras una bifurcación cada pocos pasos y descubres el error casi al momento. Un tablero muy difícil pregunta menos veces y castiga mucho más una respuesta mala. Ninguno es el difícil en general, y la página no va a fingir lo contrario: elige el tipo de error que prefieras cometer.
Cómo resolverlos de verdad
Ir hacia adelante desde la entrada es la forma lenta en un tablero así, porque la mayoría de las bifurcaciones son callejones sin salida y eso solo se descubre después de meterse. Funcionan mejor dos estrategias:
- Ir hacia atrás desde la salida. El final del recorrido suele tener menos ramas que desembocan en él, así que el último tercio del camino sale enseguida.
- Tachar los callejones. Sombrea cualquier pasillo que termine cortado. Repite, y el sombreado se va extendiendo hacia dentro hasta que lo que queda en blanco es el camino. Cuesta más empezar y se termina mucho antes.
En los tableros muy ramificados el segundo método es bastante más rápido, porque hay cientos de muñones que quitar y cada uno se va de un trazo. En los de pasillos largos suele ir mejor el primero. Los dos se llevan mejor con lápiz que con bolígrafo, por razones evidentes.
Un solo camino, y se puede demostrar
Cada laberinto se genera como laberinto perfecto, es decir, hay exactamente un camino entre la entrada y la salida. No hay bucles ni segunda solución, y el sitio resuelve cada tablero y comprueba que ese camino existe antes de publicarlo, en vez de fiarse del método. En una hoja con varios cientos de callejones sin salida esa garantía es lo que separa un pasatiempo de un enfado, porque te dice que un giro equivocado es siempre un giro equivocado y nunca un rodeo más largo.
Las hojas que llevan dos o cuatro tableros pasan la misma comprobación dos o cuatro veces, y además se comparan entre sí, así que el mismo laberinto no puede salir dos veces en una misma hoja.
Imprimir una cuadrícula densa, en A4 o en tamaño carta
La escala importa aquí más que en ninguna otra página. Ponla al 100 por cien o en "tamaño real". A 52 por 69 los pasillos miden 3,5 mm, que está cerca de lo mínimo que aguanta una impresora doméstica, y dejar que el cuadro de impresión encoja la hoja aunque sea un poco es lo que convierte las paredes en una mancha gris. En las cuadrículas grandes la pared se dibuja más fina justo para dejar el pasillo abierto, así que ya no queda margen.
Casi todas son A4, de 210 por 297 mm. Si tu impresora lleva papel tamaño carta, que mide 215,9 por 279,4 mm, seis de las hojas están dibujadas para esa página desde el principio y con la cuadrícula proporcionada a ella, así que no hay que escalar nada. Y si vas justo de tinta, tira de una hoja de 26 por 34 o de 28 por 37 antes que de un tablero extremo: una impresión floja perdona mucho menos con la casilla pequeña.
La hoja de soluciones, y cómo volver a encontrar un tablero
La solución cierra el mismo PDF con el camino dibujado sobre la cuadrícula, y las hojas de varios tableros llevan todos los caminos en una sola página de respuestas. Además, cada descripción termina con un número de pasatiempo, que es el valor con el que el generador construyó ese tablero concreto, así que identifica al laberinto para siempre. Para reunir tamaños de medio a experto y hojas compactas en una colección por público, usa los laberintos para adultos. El generador de laberintos hace los cuatro tamaños estándar al momento si quieres más.
Y si la sección extrema de arriba es a la que siempre vuelves, ya tiene casa propia: la página de laberintos extremos trae un conjunto completo de tableros extremos e imposibles sobre cuadrículas nuevas, más versiones en tamaño carta, y ninguno repite las hojas de aquí.
Cómo usar estas hojas
- Elige una hoja y dale a imprimir. El archivo es un PDF preparado para tamaño A4 y para tamaño carta.
- Imprímelo en blanco y negro con calidad normal. Ninguna de estas hojas necesita tinta de color, salvo las de colorear por números.
- Guárdate la hoja de soluciones, o imprímela también si luego quieres revisar el resultado.