Laberintos para niños de 7 años
30 laberintos en los tamaños en los que de verdad trabaja un niño de 7 años: más grandes que los tableros de infantil y más pequeños que los que frustran. Las cuadrículas son escalones reales, no el mismo laberinto con otra etiqueta.
Tableros iniciales, 14 por 18
Ocho laberintos de 252 casillas con pasillos anchos y callejones cortos. Es el tamaño para un niño de 7 años que ya ha hecho algún laberinto pero todavía repasa el camino con el dedo. Las casillas se imprimen a casi 13 mm, con sitio de sobra para un lápiz normal.
El tamaño central, 16 por 21
Ocho laberintos de 336 casillas, el centro de esta página y el tamaño en el que se asienta la mayoría a los 7 años: bastante grande para exigir un plan, bastante pequeño para terminarlo antes de que se acabe la atención. Cada ficha indica el recorrido exacto medido en su tablero.
Tableros de reto, 18 por 24
Ocho laberintos de 432 casillas tallados con algo más de ramificación, para que aparezca una bifurcación cada pocos pasos. Para el niño que termina el tamaño central sin frenar. Cuando estos también caigan, el relevo está en la página de laberintos fáciles.
Hojas de clase: dos laberintos por página
Seis hojas que imprimen dos tableros distintos de 14 por 9, marcados A y B, en una sola página. Pensadas para el aula: una hoja por pareja de pupitres, y se comprueba que los dos tableros son distintos antes de generar el archivo.
Por qué una página solo para 7 años
Los 7 años son la edad en la que los cuadernos de laberintos fallan por los dos lados: las hojas de infantil se acaban en cuarenta segundos y las de mayores terminan en garabato y enfado. El hueco es real y se puede medir. Esta página lo llena con tres tamaños de tablero de verdad, 14 por 18, 16 por 21 y 18 por 24, justo entre el nivel fácil de este sitio y el punto donde los laberintos empiezan a pedir paciencia de adulto.
Los tamaños no son etiquetas sobre el mismo pasatiempo. Las cuadrículas cambian, el ancho de los pasillos cambia, y cada ficha indica el recorrido y los callejones sin salida medidos en su propio tablero. El niño puede verse subir la escalera, que a esta edad es la mitad de la gracia.
Qué tamaño dar primero
- Inicial, 14 por 18. Para quien ha hecho laberintos pero pocos. Casillas anchas de 13 mm, callejones cortos, terminado en menos de diez minutos.
- El tamaño central, 16 por 21. Donde se asienta la mayoría a los 7 años. Bastante grande para exigir un plan, bastante pequeño para acabarlo de una sentada.
- Reto, 18 por 24. Tallado con más ramificación, con una bifurcación cada pocos pasos. Cuando estos caigan sin pelear, toca pasar a los laberintos fáciles y seguir subiendo.
Las hojas de clase
Las hojas dobles imprimen dos tableros distintos, A y B, en una página, y se comprueba que son de verdad distintos antes de generar el archivo. Una hoja sirve para una pareja de pupitres, o para la revancha sin volver a la impresora. Imprime la tanda sin las últimas páginas y guárdate una copia completa en la carpeta: cada laberinto lleva su respuesta como página final del PDF.
Imprimirlos bien
Pon la impresora al 100 por cien o en tamaño real, nunca en ajustar a la página. Cada hoja está dibujada como un A4 de verdad con margen de 15 mm, así que también sale bien en tamaño carta sin recortes. Blanco y negro en calidad borrador es suficiente: no hay color que perder y las paredes van gruesas a propósito para sobrevivir a un tóner cansado.
Cómo usar estas hojas
- Elige una hoja y dale a imprimir. El archivo es un PDF preparado para tamaño A4 y para tamaño carta.
- Imprímelo en blanco y negro con calidad normal. Ninguna de estas hojas necesita tinta de color, salvo las de colorear por números.
- Guárdate la hoja de soluciones, o imprímela también si luego quieres revisar el resultado.